A tres años de Qatar el Mundial que dejó de ser un título para convertirse en un recuerdo eterno
Mundial 2022
A tres años de Qatar el Mundial que dejó de ser un título para convertirse en un recuerdo eterno
Se cumplen tres años de aquella noche tan deseada en
el Lusail, dónde se cumplió el sueño de todos los argentinos después de 36
años. El 18 de diciembre de 2022 ya no solo es una fecha en el calendario, sino
que se convirtió en un recuerdo colectivo que se transmitirá de generación en
generación.
El Mundial de Qatar no fue un torneo cualquiera ni un
mundial más, fue aquel que cerró muchas heridas y cuentas pendientes. Cómo
aquella final en Brasil 2014 de la mano de Leo Messi que soñaba con alzar la Copa
del Mundo y se había quedado a las puertas y también aquellas finales perdidas
de Copa América contra Chile que dejaban su espina marcada.
Argentina no solo ganó la Copa del Mundo, recuperó la
confianza, la ilusión y el sentido de pertenencia, con un proceso del todo
exitoso de la mano de Lionel Scaloni, primero ganando la Copa América 2021 en
el Maracaná, seguido de la Finalissima en Wembley 2022 y coronando con la tercera
estrella y con el gusto de haber sido levantada por el mejor de todos los
tiempos.
La final ante Francia demostró todo lo que fue ese
equipo: carácter, sufrimiento, talento y resiliencia, de ir ganando con mucha
autoridad 2-0, a sentir que se te podía escapar una vez más de las manos cuando
lo empataron con dos goles de Mbappé. Pero esta vez el destino estaba del lado
de la albiceleste, con una maravillosa atajada del “Dibu” y el equipo que
siempre eligió creer.
Lionel Messi levantando la Copa fue una imagen que
recorrió el mundo entero y esa imagen todo el mundo la quería ver, no solo por
lo deportivo, también por lo simbólico. El capitán que durante años cargó una
mochila de frustraciones y criticas lo intentó hasta que pudo lograrlo y nos
dejó una enseñanza a todos.
La Copa del mundo no solo es obra del mejor, alrededor
supo tener un equipo que entendió todo, que la gloria también se construye
desde el sacrificio silencioso. Con el paso del tiempo Qatar dejó de ser
únicamente una hazaña futbolística, se transformó en un punto de encuentro
emocional. En abrazos de desconocidos, llanto de felicidad y relatos que se
repiten como rituales.
A tres años del título Mundial ya no se vive con la
euforia del momento, sino con la calma de lo eterno. Como esos recuerdos que no
se gastan, que no pierden valor y que quedarán para la eternidad. Qatar fue una
consagración, pero sobre todo fue una historia que argentina decidió guardar
para siempre en el corazón.